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18-11-2007

Carlos Peña : Tareas pendientes


[Carlos Peña : Tareas pendientes, emol, 18/11/2007, Extracto]

"En 1920, cuando se aprobó la ley de instrucción primaria obligatoria, el lirismo inundó los ánimos. Incluso Darío Salas -habitualmente circunspecto- cometió un exceso. Ejerció de poeta: "Salve ley redentora/ de la nación chilena/ que rompes las cadenas/ de las almas sin luz", escribió.

Esta semana -a propósito del acuerdo de educación- no hubo lirismo. Pero fue casi peor. Manos enlazadas, alguien anegado de lágrimas, todos cantando. Uno de esos momentos en que la vida se disfraza de fácil.

Pero, desgraciadamente, las cosas no son así.

A pesar de las loas de Darío Salas, después de la "ley redentora" tuvieron que pasar ¡50 años! para que el ciclo básico alcanzara a todos los niños.

Aunque suene increíble, en los sesenta todavía cursar la enseñanza básica completa era casi una rareza: sólo 3 de cada 10 niños chilenos lograban hacerlo. La secundaria era peor: apenas 2 de cada 10 jóvenes accedían a ella. La educación universitaria era increíble por lo excepcional: sólo un 2 o 3% alcanzaba ese nivel educacional.

Para que las cosas no vayan tan lento -y esta vez no haya ni loas ni lágrimas inútiles- quizá sirva revisar, siquiera por encima, lo que tenemos y lo que nos falta.

Hoy prácticamente el 100% de los niños y jóvenes van al sistema escolar; las expectativas de escolaridad de un niño de cinco años es casi de 16 años; el 40% de quienes están entre los 18 y los 24 años de edad están matriculados en alguna institución de educación superior, y de todos ellos, el 70% son hijos de padres que nunca alcanzaron ese nivel educacional.

Si antes el sistema educativo era de minorías, hoy es de masas.

Ese cambio -de un sistema elitario a uno de masas- explica buena parte de los problemas de la educación contemporánea." [emol]

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