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29-04-2006

Trabajos guguelizados

¿CÓMO DAR A los estudiantes las herramientas apropiadas para buscar en este pozo sin fondo?

IMMA MONSÓ - La Vanguardia Digital (http://www.lavenguardia.es) 29/04/2006


A las muchas calamidades a las que los sufridos profesores de enseñanzas medias han hecho frente en los últimos años, ahora hay que sumarle una más, aunque sin duda no de las peores: la de tener que corregir numerosos trabajos íntegramente fusilados en internet, o elaborados cual patchwork sin sentido a base del viejo método de recorta, copia y pega, algo que con los potentes motores de búsqueda resulta ahora más rápido y fácil que nunca. Numerosos estudiantes tienden a ver estos motores (Google, Altavista...) como un chollo que les permite hacer trabajos en cinco minutos, sin necesidad de ir a la biblioteca, de buscar libros, de comprarlos, ni por supuesto de leerlos. El resultado del recorta y pega es, a menudo, una indigesta compilación de párrafos ordenados de forma incoherente, cuando no de despropósitos. Porque, además, muchos alumnos creen que la red es la panacea del saber universal: nadie les ha formado para usar este inmenso almacén de datos, nadie les ha enseñado de forma sistemática a reconocer la fiabilidad de una página web.

A diferencia de lo que ocurre con los libros, en la red no existe un editor que fiscalice los contenidos. Los datos falsos, las fechas erróneas, los falsos informes que publican falsos expertos circulan sin restricción. Incluso la Wikipedia (interesante proyecto de enciclopedia universal en la red) contiene errores, y la mayoría de los artículos son pobres o poco estructurados y confusos, debido a la falta de buenos editores.

¿Cómo dar a los estudiantes las herramientas apropiadas para buscar en este pozo sin fondo? ¿Cómo enseñarles a discernir la legitimidad de un sitio web? Otro reto excesivo para los profesores, que lo intentan como pueden. En realidad, el viejo sentido común, la sana curiosidad y el sentido crítico serían, como siempre, buenas armas de discernimiento. Sin embargo, ésas son precisamente las cualidades de las que se anda escaso en nuestro mundo actual, en el que mandan las prisas, las apariencias, y las cómodas falsificaciones. Pero algo habrá que hacer: en una encuesta reciente en Alemania, el 55% de los estudiantes universitarios confiesa haber pirateado enteramente algún trabajo (vamos, sin ni siquiera recortar ni pegar). De no poner las medidas necesarias, este nuevo hábito estudiantil puede suponer un cambio incluso en la idea de conocimiento. Mientras tanto, crece el alud de trabajos carentes del menor interés. Y hasta puede que pronto lleguemos a añorar aquellas famosas Antologías del disparate,que por cierto crearon escuela: en Educahistoria. com,página de materiales didácticos para la enseñanza de la historia, una profesora de Granollers transcribe la definición que uno de sus alumnos escribió para los términos empirismo y racionalismo:"El empinismo (sic), es que en aquella época, los hombres bebían mucho vino, y para ello empinaban mucho el codo, de ahí el empinismo.Y como bebían tanto vino, hubo necesidad de racionarlo, y de ahí el racionalismo".

¡No me digan ustedes que no es mejor esto que el recorta y pega! Ahí hay salero y fantasía. Y hasta poesía, como aquel alumno que respondió que los anfibios "son animales que se disuelven en el agua". Si hay que corregir burradas, lo menos que un profesor puede pedir es que sean originales. Y no copiadas.

(Para leer en el original, haga clic en el título)

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