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27-12-2007

PSU: dañando el “ascensor social” | Diario Financiero


[ PSU: dañando el “ascensor social”, por Matko Koljatic, Diario Financiero, 27/12/2007, Extracto]

"Los alumnos más pobres, que acceden a la mejor educación en el país, son proporcionalmente muchos menos desde la implementación de la PSU

Un diario santiaguino tituló: “Crece la brecha entre la educación municipalizada y particular”. El centro de la noticia era el ranking de los cien mejores colegios de Chile, basado en los resultados de la PSU. En ese ranking, el 95 % de los establecimientos son colegios particulares pagados. Sólo tres establecimientos municipales y dos particulares subvencionados entraron al ranking.

Las cifras anteriores reflejan el desastre que es la educación pública chilena, que educa a aproximadamente el 90% de nuestros niños y jóvenes.

Nadie se sorprende con estas noticias. La mala calidad de la educación pública en el país, es un hecho conocido, y es sabido que este problema es una de las piedras de tope en el desarrollo económico y social del país. También es sabido que la mala educación pública impide progresos relevantes en una mejor distribución del ingreso, ya que la educación es un “ascensor social” para las personas de menores ingresos. La evidencia empírica soporta la hipótesis que a más y mejor educación, la probabilidad que a una persona le vaya bien, crece. Si los mas pobres reciben poca y mala educación, poco se podrá hacer con medidas redistributivas para mejorar su situación y las de sus hijos e hijas.

El cambio de la PAA a la PSU está haciendo aún más difícil que a los pobres les vaya bien. Lo paradójico del caso es que este cambio se impuso por una decisión administrativa del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), que agrupa a las universidades que reciben subsidios fiscales, en la forma del Crédito Solidario y una variedad de becas estatales, que permitirían a alumnos pobres y talentosos, provenientes de la educación media pública, acceder a una mejor educación universitaria.

La PAA era una prueba de “aptitud”. En la práctica, lo que eso significaba era que a los alumnos se les hacían preguntas sobre materias que estudiaban hasta primero medio, midiendo su capacidad de razonar enfrentados a problemas simples. Pues bien, la PSU incluye preguntas que corresponden a materias que se estudian hasta cuarto medio. Otro cambio fue que se “fundió” en la prueba de matemáticas la antigua prueba “específica”, haciéndola más difícil. De ahí entonces, que la PAA era una prueba que tendía a medir la capacidad de razonar, en tanto que la PSU tiende a medir conocimientos. Al parecer los colegios públicos pasan menos materia, y la pasan peor que los colegios particulares, pero, cualquiera que sea la razón, los resultados están a la vista: a los estudiantes de colegios municipales y particulares subvencionados les va peor con la PSU que con la PAA.

Los efectos nocivos de la PSU sobre la igualdad de oportunidades son devastadores. En las dos mejores universidades del país, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Chile, el porcentaje de alumnos provenientes de la educación municipal ha caído fuertemente. En la Universidad de Chile, con la PAA, los alumnos provenientes de la educación municipal representaban un tercio del total de la admisión al primer año. Al año 2006, con la PSU, esa cifra ha caído al 20%. En la PUC, ese porcentaje cayó del 18 % al 13%.

El significado de estas cifras es dramático: los alumnos más pobres, que acceden a la mejor educación en el país, son proporcionalmente muchos menos desde la implementación de la PSU. Coincidentemente, la cobertura de educación superior, que había crecido fuertemente en la década de los ’80 y ’90, se ha estancado en su crecimiento en estos últimos años. Hay una posible razón relacionada con lo enunciado en esta columna. Como los alumnos provenientes de la educación media gratuita no entran a las universidades del CRUCH, no pueden acceder a los subsidios estatales. Su alternativa son las universidades privadas, que no pueden pagar.

Pienso que como medida urgente, el CRUCH debe abocarse a estudiar el problema en forma rigurosa y seria, ojalá con expertos independientes y extranjeros, como se hace en Suecia. Ello puede implicar volver a la PAA y a las pruebas específicas “antiguas”. Ello no mejorara la calidad de la educación pública, pero por lo menos dará la oportunidad a más alumnos pobres y talentosos de subirse al “ascensor social” de la educación." [Diario Financiero]

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