n

10-06-2007

Entre el conflicto y el diálogo. A propósito de las relaciones entre secundarios y autoridades (II).

Es interesante preguntarse por qué la Concertación no ha logrado levantar una utopía educacional - una idea nueva de algo tan preciado como la educación, que concentre imaginación, voluntad e inteligencia de estudiantes, magisterio y sociedad para un proyecto innovador ahora que sabemos que esa es la substancia de las futuras sociedades del conocimiento. Arriesgan los socialistas y sus aliados en Chile decepcionar a una generación de jóvenes en una de las dimensiones claves de la vida en toda sociedad moderna. ¿Donde está el manifiesto por una nueva educación? ¿Por qué esa reticencia al diálogo abierto con los estudiantes? Parece primar una preferencia por disciplinarlos mediante el uso de la fuerza pública y ahora por un desafortunado intento de judicializar el conflicto en el marco de la nueva Ley de Responsabilidad Penal Juvenil.

Es aún más extraño que la autoridad política vea en esta nueva movilización de los secundarios sólo un artefacto y descalifique, como lo ilustra la reciente declaración del Ministro del Interior, a María Jesús Sanhueza, dirigenta de secundarios. Olvida que la rebelión de los secundarios del año 2006 ha sido un evento de carácter histórico en el que se encontrará el origen de la nueva educación pública de la nación.

La situación de María Jesús Sanhueza - requiere de una pronta solución. Su expulsión hace pensar en una indebida medida de exclusión individualizada de una dirigente estudiantil, asunto inusual en las sociedades occidentales. Ella es una dirigente estudiantil legitimada así le pese al Alcalde que la expulsa o al Ministro que la descalifica. Sabe ella más de educación que quienes la expulsan y critican.

La Intendenta de la Región Metropolitana advirtió a los secundarios que ahora ha empezado a regir la nueva Ley Penal juvenil. La Ministra de Educación por su lado deslinda responsabilidad por el mantenimiento del orden y la seguridad pública. ¿Intenta la autoridad judicializar el conflicto? Afortunadamente, dicho intento gubernamental de usar esta nueva Ley para inhibir o para reprimir a los secundarios no encuentra eco en los fiscales. En una primera reacción ya un fiscal ha declarado que eso no será así.

Una señal presidencial podría inducir a la distensión, luego de que el gobierno mostrara inicialmente un ánimo más bien confrontacional hacia los jóvenes. Una señal que abriera paso a un espíritu de diálogo sería una valiosa contribución.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario