n

18-04-2006

Ausencia del rol de las nuevas tecnologías educativas en el debate actual sobre escuela en Chile(1)

Texto publicado originalmente en Ciberamérica.

Sorprende en el debate actual sobre la escuela la ausencia de la dimensión e impacto de las nuevas tecnologías educativas, facilitadas hoy en extremo por Internet. Sorprende no sólo que esta dimensión no sea ya parte central de la nueva modernización de la escuela mirando al Bicentenario, sino también el hecho que tampoco figure como parte decisiva de la solución de la crisis actual de la escuela.

No cabe duda acerca de la complejidad de la situación heredada por el Ministro Martín Zilic. Casi todos los aspectos de ésta han sido parte de debates y noticias. Así, por ejemplo, el significado de los magros resultados SIMCE de los cuartos básicos, como también los igualmente débiles resultados de la evaluación docente. Ernesto Schiefelbein se ha referido a este tema en el debate abierto por el diario chileno La Tercera en la columna de opiniones donde llama a analizar la relación entre SIMCE y Evaluación Docente y a analizar también, cuidadosamente, las mejores prácticas detectadas, de las denominadas escuelas críticas, de aquellas escuelas que, a pesar de compartir la pobreza del conjunto, lograron sin embargo obtener buenos resultados. Antes de apresurarse a expandir su aplicación Schiefelbein llama a mirar atentamente los datos.

Al emprender una reforma del sistema municipalizado, en una iniciativa sorprendente y valerosa, el Ministro Zilic ha dado cuenta de uno de los tabúes heredados sobre el que han descansado hasta hoy las caras y poco efectivas políticas educacionales anteriores. Mientras los alcaldes siguen básicamente ocupados por lograr mayor financiamiento, esta vez a través de una subvención diferenciada, los maestros y su gremio defienden con claro espíritu corporativista sus intereses y, sobre todo, procuran eludir los riesgos de una evaluación. No cabe duda que, para ser parte de la solución, los maestros requieren de un gran mejoramiento de su calidad docente y, por desgracia, muchos no se sienten con energía y capacidad para alcanzar esa meta.

Se trata de una discusión que, en estos términos, bien pudo haberse dado a mediados del siglo pasado. Hoy, en Chile, es posible pensar la escuela de otra forma, utilizando a fondo las posibilidades y herramientas que ofrece la informatización. Con ellas se puede enfrentar mejor la formación docente, por ejemplo; y poner en red la información curricular y la evaluación de cada una de las escuelas, impulsando una gestión de calidad; todas funciones que podrían venir a resolver una parte importante del atraso de la escuela. Y no sólo eso. Hoy es posible promover una producción local de contenidos educativos en línea y redinamizar de esta forma a todo un sector.

Internet en la escuela, con libre acceso de los alumnos a las tecnologías educativas y a la recepción y producción de contenidos educativos en-línea, sería un gran aporte decisivo para lograr reducir el rezago y brecha social agudos que se han hecho evidentes en esta situación.

Si existe un terreno en el cual se necesita una iniciativa de agenda digital social es en la educación básica y media. Con ello se facilitaría, además, la preparación digital de una gran población de alumnos que no tienen Internet en el hogar.

De un tiempo a esta parte ha habido un lento avance en esta área. No solo las mediciones locales hablan de esta desafortunada discriminación, también los informes internacionales. Considerar hoy la variable tecnológica en toda su significado social y educativo facilitaría el gran avance necesario en el corto plazo y lo haría sustentable en el largo plazo. LOS EDITORES


Categorías : Comentario_ , Tecnología Educativa_ .
Technorati Tags :

No hay comentarios.:

Publicar un comentario