n

09-05-2009

Resultados del Simce y calidad de la educación chilena - editorial - La Tercera

Resultados del Simce y calidad de la educación chilena La Tercera editorial 09/05/2009
"La autoridad ha sido renuente a atacar falencias largamente diagnosticadas, como la rigidez del Estatuto Docente y la falta de independencia de las escuelas para gestionar sus recursos, diseñar sus programas educativos y escoger a sus profesores.
El jueves se dieron a conocer los resultados del Simce que rindieron, en noviembre del año pasado, los alumnos de todos los colegios del país, particulares y subvencionados, de cuarto básico y segundo medio.
Si bien la ministra de Educación destacó ampliamente el alza en los puntajes de lenguaje en cuarto básico, desde 254 puntos promedio en 2007 a 260 en esta prueba -aumento que se registra por primera vez en una década-, lo cierto es que este incremento contrasta con un panorama general que no muestra avances sustantivos en la calidad de la educación."


Seguir leyendo...

Resultados del Simce y calidad de la educación chilena La Tercera editorial 09/05/2009

La autoridad ha sido renuente a atacar falencias largamente diagnosticadas, como la rigidez del Estatuto Docente y la falta de independencia de las escuelas para gestionar sus recursos, diseñar sus programas educativos y escoger a sus profesores.

El jueves se dieron a conocer los resultados del Simce que rindieron, en noviembre del año pasado, los alumnos de todos los colegios del país, particulares y subvencionados, de cuarto básico y segundo medio.

Si bien la ministra de Educación destacó ampliamente el alza en los puntajes de lenguaje en cuarto básico, desde 254 puntos promedio en 2007 a 260 en esta prueba -aumento que se registra por primera vez en una década-, lo cierto es que este incremento contrasta con un panorama general que no muestra avances sustantivos en la calidad de la educación.

Los resultados en matemáticas, por ejemplo, son insuficientes y revelan retrocesos en algunos casos. Si bien los alumnos de cuarto básico promediaron 247 puntos, un alza de un punto respecto de la medición anterior, los datos revelan que se acentuó la brecha entre los colegios particulares pagados y los municipales. Una situación que se agrava a medida que los estudiantes avanzan de curso en el proceso educativo: en segundo medio, en tanto, en la educación municipalizada, los colegios que reciben a niños de escasos recursos bajaron seis puntos respecto del año anterior y los establecimientos con alumnos de ingresos medios cayeron nueve.

Estas cifras cuestionan la eficacia de buena parte de las políticas educacionales implementadas durante los últimos años. Por ejemplo, hace 11 años se implementó la reforma que introdujo la Jornada Escolar Completa, que aumentó significativamente las horas de clases e implicó un enorme esfuerzo en materia de infraestructura. A esta modificación se suman reformas metodológicas y en materia de contenidos, cuyos resultados han sido, de acuerdo con las cifras conocidas por la población, decepcionantes y que por lo tanto deberían ser objeto de una revisión profunda.

Entre las causas que explican este estancamiento también está el bajo rendimiento de los profesores, algo en que coinciden los expertos, que han identificado una clara correlación entre profesores bien evaluados y alumnos con mejores rendimientos. Por eso, las autoridades debieran concentrar sus esfuerzos en mejorar las competencias de los docentes y someterlos a evaluaciones más exigentes que las actuales, asociando sus ingresos a sus resultados. En definitiva, el desempeño de un profesor debe medirse en los avances que logra en la educación de sus alumnos.

Muy unido a lo anterior está la renuencia de la autoridad a atacar falencias largamente diagnosticadas, como la rigidez del Estatuto Docente y la falta de independencia de las escuelas para gestionar sus recursos, diseñar sus programas educativos y escoger a sus profesores.

Los problemas además persisten pese al sustancial aumento de la inversión estatal en educación. En los últimos 17 años el gasto público de ese sector ha pasado de representar un 2,4% del PIB al 4,3. El énfasis en los últimos tres años parece haber estado más en reformas legales como la recientemente aprobada nueva Ley General de Educación, que en atacar los problemas de fondo.

Estos resultados provocan en la ciudadanía una justificada frustración, porque si hay un área en que la sociedad chilena ha concordado que existe una crisis profunda, a la cual ha destinado cuantiosos recursos y la ha puesto en la prioridad de las autoridades, es la referida a la educación. Es especialmente grave que esta herramienta fundamental para promover la igualdad de oportunidades, esté mostrando una profundización de las brechas sociales en vez de superarlas.

En los inicios de una campaña para definir la manera como el país se gobernará en los próximos cuatro años, cabe esperar de los distintos sectores definiciones claras y consistentes sobre la forma como pretenden abordar esta área.

Ello permitiría, además, identificar consensos sobre reformas y cambios que puedan ser impulsados por el futuro gobierno y que tengan continuidad asegurada más allá de su período.





Technorati Tags : , ,

No hay comentarios.:

Publicar un comentario