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28-05-2006

EDUCACIÓN: ¿OPORTUNIDAD EN LA CRISIS? (I). Un Post de Otto Boye.

Texto publicado también en Aportes al Diálogo. Domingo 28 de Mayo de 2006.

No cabe duda: el movimiento estudiantil chileno ha logrado llevar el tema de la educación al primer plano de la actualidad, poniendo en tensión a toda la sociedad. Hay una crisis a enfrentar. ¿Qué puede decirse al respecto? Voy a reflexionar desde mi posición de padre de 8 hijos, 14 nietos y de criterios nacidos de una discusión permanente en mi hogar sobre este tema. A lo largo de más de 40 años hemos lidiado, mi esposa y yo, con el sistema educacional vigente, no solamente en Chile, sino también en Alemania, Holanda y Venezuela, y hemos vivido una enorme cantidad de situaciones, que nos llevaron siempre a una profunda insatisfacción con lo ofrecido para cada niño, tanto por la enseñanza pública como privada: 1.- El conflicto de estos días comenzó con movilizaciones estudiantiles por unos pocos puntos coyunturales (pase escolar, PSU, alimentación en las escuelas, jornada escolar completa, JEC...), pero en corto tiempo y en forma creciente ha ido pasando a un tema de fondo que abarca, en la práctica, al sistema educacional en su conjunto (anclado en la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, LOCE, que Pinochet promulgó el último día de su gobierno y cuya reforma requiere en el Congreso de un quorum calificado altísimo). La crisis ya supera al propio Ministerio de Educación e involucra, con responsabilidades mayores o menores, a todos los actores de la vida nacional. 2.- Es necesario diagnosticar bien lo que sucede en este momento. Quisiera equivocarme, sí, pero creo que ha estallado una crisis de vasto significado, que nos llevará, más temprano que tarde, al examen completo de todo lo que se hace en educación en Chile y a tener que realizar cambios radicales que deberían conducir al reemplazo del actual sistema por otro completamente distinto. 3.- Existe una sensación creciente de que el viejo barco, creado para otros mares más tranquilos y menos exigentes, tiene tantos agujeros por donde se está inundando, que ya nadie podrá salvarlo de su hundimiento total. Si por alguna razón pudieran taparse los hoyos y se lograse salvar el sistema de ese destino, se postergará solamente la necesidad de construir un barco nuevo, capaz de navegar en aguas más turbulentas y exigentes, como son las actuales en Chile y en el mundo. 4.- Mejorar la calidad de la educación, que comienza a ser la demanda genérica que supera las peticiones coyunturales, constituye una meta que demanda un abanico de condiciones para llevarla a cabo. Ellas van desde un liderazgo gubernamental muy ágil y decidido, a la presencia activa de otros liderazgos bien organizados en el campo de alumnos, apoderados y profesores, sin olvidar los partidos con representación en el Congreso Nacional, que serán los que en definitiva le den el pase a cualquier reforma del sistema. Quizá contra la voluntad del gobierno, que ya tenía una agenda exigente de trabajo, este será un año marcado, también, por el problema aquí planteado. ¿Convertiremos los chilenos esta crisis en oportunidad? Es lo que tendremos que seguir analizando. Dejo en este punto esta especie de introducción. En sucesivos artículos volveré sobre a esta materia.

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